"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


22 de julio de 2011

Una insaciable injusticia devora el mundo, de Francisco Muñoz Soler


fotolog.com.br

UNA INSACIABLE INJUSTICIA DEVORA EL MUNDO
Llegas,
oquedad devorante de siglos y de mundos,
como una inmensa tumba.
DÁMASO ALONSO
Una insaciable injusticia devora el mundo,
en estos tiempos donde prodigios y artilugios
nos llevan a explorar celestes constelaciones,
ejerce de necesario combustible, de un futuro cierto
con códigos de barras y garantía de éxito
donde los valiosos se levantan sobre los menesterosos,
no hay lugar para los débiles
en ese escenario perfilado hacia el progreso,
en el desbrozan las menguantes hierbas
solo quedaran las medianas suculentas
que ejercerán de cortafuegos y a la vez
alimentaran la máquina que genera
el bienestar del derroche y la opulencia
de los menos, sobre los todos
bajo un cielo hueco, inmensa oquedad
donde los lechones muertos, abonan la certidumbre
de el mejor de los mundos posibles,
como tierra de bosque quemada
quedaran los millones de sueños
que fenecerán antes de brotar
en las tinieblas de la sombra negra.
Veintiséis mil niños mueren al día por causas evitables

16 de julio de 2011

Dije amor, única instancia... de Carlos Barbarito


teens.com.pe
Dije amor, única instancia…


Dije amor, única instancia
cuyo fermento al aire no horroriza.
Dirán momentáneo reflejo
en el agua quieta,
en la pared que el musgo no protege.
Pero, de todos modos, ¿dónde?                       

15 de julio de 2011

La mujer del coronel (novela) de Carlos Alberto Montaner


La violencia, el erotismo y la soledad
suelen provocar desenlaces inesperados
Nuria, una atractiva psicóloga cubana de cuarenta años, es la mujer del Coronel Arturo Gómez, quien se encuentra al frente de sus tropas en Angola. Ella nunca se imaginó que un breve viaje a Italia, donde acude a dictar una conferencia, cambiaría su vida. Allí, Nuria conoce al profesor Martinelli y los dos se pierden en un juego cargado de erotismo y sensualidad.

12 de julio de 2011

El monstruo (minicuento) de Pedro Merino

colorear.info

EL MONSTRUO

El bombillo no se encendía. Aún apagado emitía en sus filamentos un brillo opaco. Sánchez adujo que había un bajo voltaje. Le dijo a Roque que comprobara si el katao estaba bien conectado. El amigo lo obedeció. Al llegar al metrocontador aspiró un olor a quemado. Observó con paciencia los cables, el katao, todo.
De repente un chisporreteo lo asustó. Retrocedió. Gritó con fuerzas. Fue un grito de auxilio. Pero los vecinos dijeron que “de miedo”. Desde las chispas se le apareció un monstruo. Sus manos eran tan largas que apresaron a Roque. Casi no le hizo resistencia. Los vecinos vieron el cuerpo carbonizado

Sin título, de Carlos Barbarito



3viajesaldia.com

Ésta es la casa. No es sólo fe,
ni sueño, ni voluntad, ni deseo.
Es ardua y dura materia:
una piedra sobre otra,
días y noches, durante años.
Una sombra adentro de un trapo
no basta como amante o hermana;
¿nacerá lo deseado del fondo de la tierra,
al cabo de estas horas,
cuando más arrecie la tormenta?
¿será entonces la edad propicia,
el momento para tener hambre y sed
y encontrar con los ojos cerrados?

Ginsberg lo tenía claro, de Francisco Muñoz


blogcreativo.com

GINSBERG LO TENÍA CLARO
“Y envían a los jóvenes este mensaje
Despreciad a los pobres y meaos en el liberal Jesús
El mensaje es la Compasión causará la caída de Wall Street”
ALLEN GINSBERG
I
Ginsberg lo tenía claro en casi su lecho de muerte
después de patear las entrañas del monstruo
de oler sus excesos y morder sus vísceras,
sabía donde veía el peligro el devorador de todo lo triturable
el insaciable monstruo de fauces ignífugas
incontinente excretor de míseros pobres, fértil guano
de camisas de cuellos duros, floridos y aseados,
no debían tener compasión del abono de perdedores
porque perderían su germinadora sustancia de sementera
y además adelgazarían las justas billeteras
soporte de un camino de seguridad y progreso.
II
Id y meaos en las letrinas donde moran los pobres
esos que tienen lo que se merecen, feos y desgraciados,
asociales vagos, sucios y descreídos que rezan si rezan
a un dios desleal con quienes protegen su reino
en esta tierra de héroes vencedores y patéticos villanos,
hacedlo y obrad en conciencia porque escrito está
y es deber de buena estirpe defender la palabra
que os es encomendada y vuestros justos privilegios.

10 de julio de 2011

Garabatea vida... de Carlos Barbarito


adrianclavijo.wordpress.com


Garabatea vida…


Garabatea vida
sobre una pared despintada;
abajo, el agua inmóvil
que nunca desgastará la piedra.                       

7 de julio de 2011

Te confieso (cuento) de Miguel Angel Fraga



Autor: Miguel Ángel Fraga

No tengo claro lo que pienso hacer, sólo que voy a su encuentro. Cómo ubicarlo si no tengo dirección alguna. Camino cuadras embotado en ideas que no se aclaran. Imagino escenas detestables a mis ojos. Estoy muerto de celos.  

6 de julio de 2011

Estirpe salvaje (novela) de Montse de Paz


Sinopsis

Ruslan e Yvanka, dos hermanos de corta edad, quedan huérfanos y pierden su hogar en la guerra que asola Slavamir. Un día, una compañía de guerreros llega al pueblo y los niños deciden huir con ellos. En la tropa del rey, Ruslan luchará por convertirse en un gran caballero, mientras que Yvanka aprenderá a sobrevivir en un entorno hostil a las mujeres.  

El mundo lo parió... ,de Carlos Barbarito



saviayuc.wordpress.com






El mundo lo parió…




El mundo lo parió,
un  desnudo sobre otro desnudo
vistos por azar y  al trasluz.
Lo parió un mar sumergido,
un mar bajo el mar,

El heredero del clan (novela) de Montse de Paz


Sinopsis

Una mañana de primavera, una partida de hombres encabezada por tres jóvenes amigos abandona el poblado vikingo de Sunnskate para cazar ciervos. Aquel que consiga matar al jefe de la manada ganará su cornamenta, un símbolo que otorga prestigio y distingue a los líderes de su pueblo. Randver y Egill, ávidos de gloria y reconocimiento, rivalizan por conseguir el trofeo, pero será Harald, último varón de un olvidado clan a punto de extinguirse, quien logre abatir al ciervo. Ante el cadáver del animal, los tres muchachos tomarán una decisión que, sin ellos saberlo, marcará el resto de sus vidas y los arrastrará a un juego implacable de poder, lealtades enfrentadas, ambiciones y la lucha por el amor de una misma mujer.
El heredero del clan sumergirá al lector en una trama de enfrentamientos entre clanes, amores imposibles, sangrientas conjuras y batallas heroicas. Una aventura trepidante ambientada en los agrestes paisajes escandinavos, con todo el sabor de las mejores leyendas épicas.

4 de julio de 2011

Recursos para escritores noveles



inkartproducciones.wordpress.com



MUDA TEMPORAL

 Cuando se quedó solo, tuvo el terrible y angustioso deseo de llamar a alguien, pero sabía de antemano que si lo hacía se sentiría peor.  “Otra dosis de morfina para quedarme aturdido. Le diré al doctor que busque otra cosa.  Es imposible, imposible seguir así.”
Pasan un par  de horas. De pronto oye el timbre de la puerta. Quizás sea el doctor. Y es él en efecto. Entra fresco, rosagante y contento...

Nota : cambio de  pasado a presente con intensidad. Tomado de La muerte de 
Ivan Ilich, de León Tolstoi (Rusia, 1828-1910).

1 de julio de 2011

La aurora, de Francisco Muñoz

picasaweb.google.com

LA AURORA

“La aurora llega y la noche la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
FEDERICO GARCÍA LORCA

I- AURORA EN LA BAHÍA HUDSON
Hay auroras que surgen en las noches más hondas
exhaladas por el detenido tiempo de las tundras
donde el alba descansa en el vientre de las nieves
configuran formas y danzas de hálitos de vida,
de espectrales espíritus que retozan en los páramos
como chiquillos cárdenos atravesando chamanes,
acrisola la nebulosa de la vastedad de la intemperie
guiando con su cotidiana experiencia los silencios
de la oscura claridad del paraíso del crepúsculo.
                       

¿Qué hicimos? El día... de Carlos Barbarito


moykyo.blogspot.com


¿Qué hicimos? El día…



¿Qué hicimos? El día
en su última instancia,
las lámparas que de a poco
se encienden.  ¿Y ahora?

El fiasco (minicuento) de Pedro Merino


slabbinck.be


EL FIASCO

El extranjero se vistió y salió a la calle. Notó que la gente lo miraba. Se fijó en una mujer que portaba unas gafas. La siguió. Dobló la esquina. No estaba alumbrada. Friccionó a la mujer y la dejó arrodillada.
                       

Ojo de cernícalo, desde arriba de Carlos Barbarito


wikiirenillaevva.pbworks.com

Ojo de cernícalo, desde arriba.



Ojo de cernícalo, desde arriba.
Se abre. Mira. Quién bebe
de la botella del Juicio, el agua blanca;
la era yace en su obstinación,
no se levanta, no se convierte en espiga.
Quién encuentra quietud
                       

Espectral danza de inclementes cuellos blancos, de Francisco Muñoz


ifondos.net

ESPECTRAL DANZA DE INCLEMENTES CUELLOS BLANCOS

“El máscaron bailara entre columnas de sangre y números
Entre huracanes de oro y gemidos de obreros parados”
FEDERICO GARCÍA LORCA

Espectral danza de inclementes cuellos blancos
sobre durísimos huesos de red,
bajeles de auríferas bodegas
que sobre turbias y famélicas aguas
y abismos sin fondo caminan.

Lo sé: del pájaro no sobrevive ni el ala de Carlos Barbarito


mariguari.blogspot.com


Lo sé: del pájaro no sobrevive ni el ala.


A María de la Vega


Lo sé: del pájaro no sobrevive ni el ala.
A la puerta, el mendigo siempre;
lejos, un navío en llamas, con su nombre.
¿Qué entregué, qué hice mío,
es mía o ajena esta voluntad
de exilio entre raíces que salen a la tierra
y bocas abiertas al filo del mediodía?
Y está la soga: todo equilibrio es precario
                                                      -¿quién lo dijo?-;
                       

El pollo y su guadaña (cuento) de Elia Casillas


corsarios.cl

¿Por qué…? Tal vez sería el calor, si eso pudo ser, aunque estaba desnudo, más desnudo que muerto de revolución. En mi caso, la ropa era ligera, bueno, la poca ropa que usaba en casa, por lo mismo, si algo hacía sufrir a un cristiano, era mi cocina, y más en agosto, cuando el infierno viene a posesionarse del campo, del asfalto y sus paredes, de cada camino despierto y olvidado. Sin embargo; destilando cualquier líquido fui al infiernillo, debía estar segura que el pollo se cocinaba perfectamente bien en la olla.
                       

Inconformidad, de Ismael Valdivia

1p-naturaleza.com


No sé por qué sudo nada más que en la frente, me empapo ahí, con gotas que la pueblan desde adentro y puedo sentir el motor que las impulsa hacia fuera, su rugir como un león maquinando su salida y todo el fuego que produce su energía y luego el parir, el nacer en mi frente que les da cobertura, cobijo a inundaciones de surcos, de chorros de sudor.