"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


10 de septiembre de 2026

Irene Comendador, una de las plumas habituales de la literatura de género en España

 En este contexto, la escritora española , Irene Comendador,  destaca como una de las plumas habituales de la literatura de género en España. Nacida en Madrid en julio de 1980, su trayectoria ha estado fuertemente vinculada a la literatura corta, la antología colaborativa y la era de los blogs literarios como puente de difusión directa con el lector.

 Claves  de su perfil y obra:  Especialista en géneros híbridos: Aunque ha ganado un amplio reconocimiento en el ámbito del relato erótico y la literatura para adultos, ella misma ha declarado su marcada preferencia por la ciencia ficción, el terror y la fantasía oscura.  

 Su debut en solitario se dio con la antología ilustrada de relatos de corte erótico titulada Sé que estás ahí (2012), a la que posteriormente siguió su novela de supervivencia y ambientación postapocalíptica Emma (2014). Algo que pesa mucho en ella es el fuerte  arraigo en proyectos colectivos: Fiel al espíritu de colaboración que comparte con comunidades literarias, ha participado activamente en antologías colectivas de terror y ficción, entre las que destacan obras colectivas como Arkham y 200 baldosas al infierno, además de ser miembro activo de la asociación de escritores de terror ESMATER.  

Ademas  de la narrativa de ficción, Comendador ha volcado su faceta analítica y literaria trabajando como columnista para el diario La Red 21 y colaborando en portales culturales. 


9 de septiembre de 2026

Miguel Angel Fraga y su eco literario

 EL empuje literario de Miguel A. Fraga es, originalmente, En un rincón cerca del cielo: Entrevistas y testimonios sobre el SIDA en Cuba (publicada primero por Aduana Vieja en 2008 y reeditada por Ilíada Ediciones). Este libro supuso un monumental quiebre del silencio oficial en la isla al estructurarse como una obra polifónica y descarnada. A través de crónicas, entrevistas y vivencias personales, Fraga reunió las voces de pacientes, familiares, médicos (incluido el director del programa, el Dr. Jorge Pérez), psicólogos y enfermeras. El libro retrató de manera transparente la paradoja del sistema de sanatorios cubanos: por un lado, una atención médica y de alimentación de primer nivel para la época; por el otro, el drama del internamiento forzoso, la pérdida de libertad, el estigma social y las celdas de castigo internas. . En plataformas como Amazon, Miguel Ángel Fraga ha logrado internacionalizar y autopublicar varios de sus títulos, alternando el drama testimonial con una mirada irónica, satírica e hilarante de la cotidianidad de su país natal.

 Entre sus títulos principales se encuentran:No dejes escapar la ira (2001): Una de sus primeras aproximaciones narrativas sobre el impacto del VIH. Sabor  Bolero, Arroz con frijoles, y Olvidó que me quería: Novelas enfocadas en retratar el día a día cubano a través de elementos del vernáculo popular, la música y el humor caribeño.   Diario de un sobreviviente (2018): Basada directamente en los diarios personales que escribió durante su reclusión sanatorial, descrita por la crítica como una metáfora cruda de una Cuba vigilada y dividida.   Hivernation (2012): Texto que explora la realidad del Sida, pero desde la óptica de su experiencia en la sociedad sueca. Colaboraciones  y conexiones con el cine en Cuba. La relación de Fraga con el audiovisual y las artes escénicas ha sido sumamente estrecha, destacando principalmente dos vertientes:Su impacto en el filme El acompañante (2015): La investigación y los testimonios plasmados por Fraga en En un rincón cerca del cielo sirvieron como una de las bases históricas y de veracidad fundamentales para la aclamada película cubana El acompañante, dirigida por Pavel Giroud. El largometraje recrea la vida de los pacientes en el sanatorio de Los Cocos y la figura del "acompañante" (el custodio asignado a los enfermos para salir brevemente al exterior), una realidad que Fraga documentó detalladamente mediante entrevistas. Ambos autores han realizado conversatorios conjuntos que entrelazan el cine y la literatura para visibilizar este pasaje histórico de la isla.  El  teatro y los documentales en los 90: Dentro del propio sanatorio, Fraga fundó el taller literario "La montaña mágica". Además, escribió un laureado monólogo teatral sobre el transformismo y el VIH titulado Gunila. En 1995, la puesta en escena de este espectáculo en Cuba se inauguró con la proyección del valiente documental Y hembra es el alma mía, de la realizadora cubana Lizette Vila. 


Una aclaración que vale recordar sobre su vinculación e influencia , desde otra perspectiva, en la laureada película cubana El acompañante (2015), dirigida por Pavel Giroud.   Aunque Miguel Ángel Fraga es un reconocido escritor y dramaturgo cubano, su colaboración en este filme no se dio propiamente como actor o guionista, sino a través de su obra testimonial e histórica respecto al VIH/sida en Cuba. Detalles de la colaboración e impacto:Base documental: El largometraje de Giroud se ambienta a finales de la década de 1980 en el sanatorio militarizado "Los Cocos", donde se confinaba obligatoriamente a los pacientes seropositivos en Cuba. Miguel Ángel Fraga vivió esa realidad en carne propia y la plasmó ampliamente en su literatura testimonial, de manera muy destacada en su libro En un rincón cerca del cielo (2008). El volumen de Fraga: El texto recopila entrevistas y testimonios directos de médicos, pacientes, familiares y de la figura real de "los acompañantes" (personas asignadas para vigilar a los enfermos cuando salían del sanatorio). Este material sirvió como una de las fuentes de información más claras para que la producción del filme estructurara la representación fiel de la época. 

Eventos conjuntos: Debido a esta profunda conexión temática, tanto la película de Pavel Giroud como el trabajo literario de Fraga (incluyendo su otra gran obra sobre el tema, Casa cercada, Diario de un sobreviviente) han sido presentados e integrados de forma conjunta en diversos foros internacionales de cine y literatura bajo coloquios dedicados a analizar el impacto del VIH en la sociedad cubana. 

1 de septiembre de 2026

Literatura de Colombia: clásicos VS nuevos escritores del siglo XXI

La literatura de Colombia posee un recorrido monumental que se desplaza desde una época clásica dominada por la fantasía mitificadora, la efervescencia vanguardista y el nacimiento de las ficciones sobre la violencia, hacia una vibrante generación en el siglo XXI volcada a la memoria histórica descentralizada, el trauma de los conflictos urbanos, la autoficción y el ecologismo. Mientras que las plumas consagradas del siglo XX fundaron un estilo que maravilló al mundo entero al narrar la identidad latinoamericana a escala épica, los nuevos escritores prefieren un enfoque fragmentario e íntimo para indagar en la psique humana y en la Colombia del postconflicto.

Los grandes referentes clásicos sentaron las bases de una de las tradiciones literarias más influyentes de la lengua española. La cúspide absoluta pertenece al ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez, quien con su obra maestra Cien años de soledad (1967) internacionalizó el realismo mágico, uniendo la desbordante fantasía con la historia trágica de Macondo y la familia Buendía. Paralelamente, la literatura colombiana se nutrió de la melancólica vanguardia existencial y poética de Álvaro Mutis a través de los viajes de su célebre personaje Maqroll el Gaviero, así como de la revolución estética del movimiento del Nadaísmo fundado por Gonzalo Arango en los años 50. Hacia finales del siglo XX, el panorama dio un giro radical con la aparición de la crudeza urbana y la llamada "sicaresca", teniendo como pionero a Fernando Vallejo, quien en La virgen de los sicarios (1994) retrató de manera visceral y desgarradora la crisis del narcotráfico en Medellín.

Las nuevas letras colombianas del siglo XXI se desmarcan conscientemente de la sombra del realismo mágico para explorar las complejas ramificaciones del dolor contemporáneo y la identidad en un mundo globalizado. Una figura angular en esta transición es Laura Restrepo, cuya celebrada novela Delirio (2004) entrelaza magistralmente la locura individual con la violencia soterrada de la sociedad bogotana. En las últimas décadas, el panorama se ha renovado con autores de gran alcance internacional como Juan Gabriel Vásquez, quien en novelas como El ruido de las cosas al caer se sumerge en el trauma psicológico colectivo dejado por las décadas del terror del narcotráfico. Asimismo, escritoras actuales como Pilar Quintana con La perra explora la crudeza de la maternidad y la naturaleza salvaje del Pacífico, mientras que Margarita García Robayo aborda el cinismo de las relaciones humanas y la autoficción, sumándose a poetas experimentales consolidados de la nueva era como John F. Galindo con su obra La segunda vida de las cosas.

El contraste temático y estilístico revela una transición desde el gran lienzo colectivo hacia el detalle microscópico de la herida personal. Los autores clásicos buscaban con frecuencia universalizar a Colombia mediante alegorías históricas gigantescas, utilizando una prosa lírica, exuberante o profundamente intelectual para procesar las guerras bipartidistas y el colonialismo. 

En contraste, los creadores del siglo XXI desconfían de los discursos monolíticos y prefieren la fragmentación, el realismo sucio, el thriller psicológico y el testimonio íntimo. La nueva literatura colombiana ya no intenta inventar un Macondo fantástico, sino desarmar los mecanismos de la realidad para comprender cómo conviven la memoria, el duelo y el deseo en un país que intenta sanar su pasado convulso.