EN CASO DE GUERRA NUCLEAR
Guión cinematográfico de Eduardo Nabal Aragón.
Basado en un relato original de David Lorenzo Magariño.
INTERIOR DIA. ES POR LA TARDE. SALÓN DE UN PEQUEÑO APARTAMENTO DE UNA MUJER DE MEDIANA EDAD. EL LUGAR ESTÁ DESORDENADO, SUCIO Y CON RASGOS EVIDENTES DE ABANDONO. TIPICAMENTE URBANO.
En el salón, tirada en el sofá, una mujer de mediana edad de aspecto desastrado, desaliñado, a juego con el apartamento. Está vestida con una bata raída y calzada con zapatillas de andar por casa, cada una de un color diferente. Está dormida como un bebe. PASAMOS A UN CONTRAPLANO de un televisor grande, oscuro, apagado. La mujer ronca suavemente. Sólo oímos su ronquido.
FUNDIDO a Primer plano de la pantalla de un televisor donde se ve un debate chusco y encendido sobre la depilación masculina. Los contertulios no guardan mínimamente las formas sino que se pelean a voces y quitándose la palabra. .CONTRAPLANO de la mujer en la misma postura, indiferente al debate televisivo pero con los ojos abiertos y saboreando una chocolatina asquerosa de manera ostentosa. Labios manchados de chocolate. Debe parecer cansada “de no hacer nada”, pero no drogada. Alcanza el mando lentamente y le quita el sonido a la televisión pero no la imagen con lo que se acentúa lo grotesco del debate en el que un contertuliano se levanta a golpear a otra.
Lenta panorámica del suelo del apartamento, cajas de CDS tiradas, abiertas, restos de comida rápida, medias de colores, un teléfono móvil antiguo, bolsas de patatas fritas vacías.
Primer plano de perfil, la mujer despierta, mirando por la ventana, no se ve la calle, pero se adivina a través de los ruidos de cláxones y voces humanas.
Primer plano de la mujer fumando, expulsando el humo hacia el público de un modo directo.
Plano medio de la mujer tirada en el sofá en otra postura diferente roncando ostentosamente. Suena el teléfono- con un sonido desagradable- cuatro veces. Cada timbre un plano distinto, sucesivos: los pies desnudos, un cenicero lleno de colillas (algunas encendidas), su rostro roncando, abriendo un ojo. Lo descuelga desganada.