"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


8 de febrero de 2013

Sol, de Uriel Ramírez Hernández




  1. SOL

    Apareces

    Radiante, hermoso, inmenso

    Abrazas al mundo
    besas el cielo
    enciendes la tierra

    ... Y entonces

    Ya todos somos tu rostro. 

6 de febrero de 2013

Disonancia, de Erasmo Alexei Dumpierre

DISONANCIA
 
Vienen de alturas, de los mares,
De ocultos volcanes de antaño;
Arados esculpiendo la distancia,
Lágrimas que revelan mis penas.
 
Clamo al delirio mi paz interna,
Invoco oráculos que me penen,
Apago un cigarro entre esperma,
Irradio apologías de mi conducta.
 
Los versos no suelen ser exactos,
Realidad convicta, astro matutino;
Se equivocan como mis antojos,
Con luces difusas en vaga afonía.

Confesiones al viento, de Robert H. Moreno

CONFESIONES AL VIENTO (1991-1994)
1

Desde el más allá.
El viene a mi espíritu,
contándome sus secretos en susurro…
Danzan
en el tiempo mis cabellos.
Su cantar solariego,
arrulla mi corazón.
La tarde se vuelve mi momento,
y la noche llega sin razón.
Cosquillean
las sirenas del cielo.
Cierro mis ojos…
Y
te veo a ti Dios.


Nota: Robert H. Moreno (poeta peruano)

La montaña de hierro, de Michel M. Deb

Más sobre el escritor chileno Miche M. Deb


La última vida


Cada noche Boris izaba la antena por una pequeña abertura que tenía el búnker, encendía el radio y esperaba con ansias la transmisión que, extrañamente, podía oírse únicamente al anochecer.

Hace más de un año que no sabía nada y no había visto a nadie, gustaba de salir al exterior muy temprano por la mañana, cuando la bruma era baja y el aire resultaba ser más respirable. Subía los seis niveles que lo separaban de la superficie, por la única escalera que llegaba a la escotilla de acero hacia el exterior. Su tarea, antes de la epidemia, en el ahora inexistente edificio que está sobre el refugio, era limpiar los pisos. Ya hacía un año desde que sonó la alarma, eran las diez de la mañana cuando, justo después de su café, todos huyeron al subterráneo. La intensa sirena solo significaba una hecho; un caza traspasó las defensas y detonaría un dispositivo bacteriológico, esa fue la primera de seis explosiones. El virus, modificado genéticamente, provocaba en menos de doce horas el descontrol del sistema nervioso central y en veinticuatro la muerte celular. El panorama que se originó era dantesco, cuerpos tirados por todos lados y en menos de un mes todos ya habían muerto. Solo a Boris parecía no afectarle, y aunque se sentía especial por el hecho de seguir con vida, en su interior lo único que deseaba era no seguir existiendo. Luego de la catástrofe, uno a uno llevó los cuerpos de todos a las enormes calderas, hasta que solo quedó él, muchas veces pensó en lanzarse, saltar al interior, sin embargo le faltó valor, pues tenia la leve esperanza de encontrar a alguien. Esa pequeña esperanza lo mantenía aún con vida.
Siempre al caer la noche captaba las señales de radio; la vida parecía tan normal, música alegre, entrevistas, el clima, hasta programas de humor, no hablaban de ataques, guerras ni mucho menos epidemias, era como si nunca hubiese existido, nada de lo vivido, las muertes, el sufrimiento. Un día, al pasar más de un año sin poder comunicarse con nadie, no aguantó más. Tomó lo necesario y decidió salir del búnker. No quería terminar sus días solo y pudriéndose en algún rincón. Subió los seis niveles a paso muy lento, casi esperando que una voz divina le dijera que no saliera, abrió la escotilla lentamente y como otras tantas veces, respiró del aire viciado del exterior; solo ruinas y escombros por todos lados, restos de vehículos, ropas y cuerpos casi secos por doquier. Caminó algunos metros y miró hacia atrás, donde se encontraba la entrada al refugio, tenía sentimientos encontrados, sabía que adentro moriría, pero sentía cierto cariño por el lugar, respiró hondo y siguió por donde antiguamente era la calle principal; 
con sus grandes comercios, tiendas, hermosos jardines y mucha gente circulando.
Hoy, solo cerros de tierra y cenizas.
Mientras avanzaba, recordaba el sonido del tráfico, el hablar de la gente, la risa de los niños, el trinar de los pájaros, se sentía como sumergido en aquellos documentales de Hiroshima y Nagasaki.
Ya con sus pies cansados y adoloridos después de caminar horas, sorteando grandes obstáculos y tratando de reconocer la otrora hermosa metrópolis en la cual vivía, se daría cuenta de algo que escapaba a sus más locas visiones y alucinaciones. Comprendió porqué motivo la radio que escuchaba no difundía la catástrofe, porqué razón a nadie había visto vivo ni escuchado en más de un año y porqué el aire estaba tan viciado. Su ciudad estaba literalmente aislada del mundo. Una gigantesca cúpula rodeaba la ciudad. Y comprendió también que su suerte estaba echada, nunca nadie oiría sus gritos y lamentos. Ahora con certeza sabe que morirá solo y pudriéndose en algún rincón.
El mundo se olvidó de ellos, el mundo se olvidó de Boris Chechenko, el último hombre de Grozni.



 


4 de febrero de 2013

Entrevista al escritor chileno Michel Saito Deb


Michel Saito Deb

1. ¿Qué te motivó ese cambio de la música por las letras? Me refiero a la vocación de escribir.
Siempre he tenido esas ganas por escribir o de expresar mis ocurrencias . A los 10 años quise hacer mi primera historia, la cual no llegó a ningún puerto. No tenía las herramientas para expresar mis ideas, y bueno la música me ayudo tener una perspectiva más abierta, por lo tanto más seguridad a la hora de escribir. Cuando la banda se disolvió ya hace algunos años atrás, cabe señalar que la banda y la música eran parte importante de mi vida, quedé a brazos cruzados, sin motivaciones, fue en ese entonces que me propuse plasmar algunas historias que tenia en mente hace ya mucho. Bueno, el resultado de eso fue un blog, aceptables comentarios y de ahí, esta que es mi primera obra.

2. Abordas temas como la ciencia ficción y la fantasía. ¿Te atreverías a incursionar en la temática social o en la literatura política?
Creo que la critica social siempre ha estado presente en mis letras, sea directa o indirectamente. Muchos de mis relatos muestran sociedades distópicas, donde tal vez las modas, el consumismo o la televisión llevan al ser humano a un estado catastrófico y aun futuro no muy acogedor. Para producir un cambio de conciencia  debemos tratarla nosotros mismos, tener una pequeña guerra contra el mundo y una de mis armas son las letras.


3. Provienes de una familia de clase media. ¿En qué año emigraste a Rusia? ¿Eres exiliado político? ¿Te afectó la dictadura de Pinochet?
Mi familia era de clase media y sí la dictadura nos afectó a todos, unos mas unos menos. Desde el simple hecho de comprar en un almacén o salir a la calle. Tengo recuerdos vividos de salir al centro de Santiago y ver a los militares en las esquinas o Carabineros reprimiendo una manifestación de manera brutal. Bueno, no es muy diferente a como están tratando a nuestra gente en mi país el día de hoy.  Creo que en todo el planeta, las masas están despertando y los poderosos no tienen otra herramienta que no sea la violencia, amparados o protegidos por los gobiernos. Veo con mucho dolor cómo aun no son castigados muchos que cometieron crímenes terribles en esa época, pero tengo esperanza que no se volverá a repetir algo como eso en Chile, de ser así, confirmaría que la gente olvida muy pronto.

3 de febrero de 2013

¿El Premio Literario hace al escritor?


  1. ¨¿El premio literario hace al escritor?¿Todos los escritores premiados tienen etiquetas de relevantes, imprescindibles (...)? No sé si es la duda o la convicción lo que me interroga.¨
                                                                                                                       P.M.

    Con esas interrogantes traté, otra vez, de infundir atención en redes sociales. Recibí disímiles respuestas que acontinuación trataré de reproducir a groso modo. Disculpen la irregularidades en las opiniones. 

    ¨El premio no le hace, pero cómo le ayuda!

    ¨Luminarias de la Literatura universal como Jorge Luis Borges, León Tolstoy, Federico García Lorca, Marcel Proust, Paul Valéry, Franz Kafka, James Joyce, Julio Cortázar, Mark Twain, Arthur Miller, Émile Zola, Henrik Ibsen, Graham Greene... y otros tantos más merecieron el Premio Nobel de Literatura, pero tampoco se ofuscaron por ningún tipo de premio o galardón; lo que nos da a entender, que no es necesaria su obtención para ningún intelectual, porque tarde o temprano, éste alcanzará sus objetivos a través del trabajo disciplinado y constante. Que llegue al público y éste le acepte, a la vez que compre sus obras, es el mayor premio que puede alcanzar. Las grandes multinacionales del mundo editorial fabrican sus intelectuales o doblegan a otros que podrían ser grandes promesas futuras en el marco de su libertad creativa y de expresión. En 1958 lo rechazó Boris Leonidovich Pasternak el famoso autor de la monumental obra, "Doctor Zhivago", y en 1963 el escritor y filósofo francés Jean Paul Sartre. http://unlibroaldia.blogspot.com.es/2012/10/quedate-con-tu-premio-literario.html

    ¨Los premios son reconocimientos a su trabajo. Pero no es eso lo que le convierte en ello, es su destreza con la pluma. Hay grandes escritores que han sido reconocidos y galardonados en título póstumo.
    Imposible que exista un premio para cada escritor. El éxsito merecido o inmerecido no puede tocar las puertas de todos los escritores. Lo importante es crear, crear, y crear; te reconozcan o no, y si te ganas un premiecito "qué rico", sino seguiremos haciendo ccamino al andar: golpe a golpe, verso a verso. Viva Machado y  (Pedro) Merino el autor de esta página que invita a la reflexión sincera. Un abrazo.

    ¨El premio te puede ayudar o no. Me explico, los hay que después de recibir un premio se crecen y pierden toda la modestia, quedándose incluso anclados. Y en otras circunstancias pueden ser aliciente para seguir creciendo.

    ¨Elevarse está bien, pero hay que luchar por mantenerse. Y eso es a base de trabajo, constancia y crecimiento personal.

    ¨El premio es un reconocimiento que desde luego ayuda, el gran juez del tiempo te otorgara el del reconocimiento a la universalidad de la obra, su atemporidad y muy importante su autenticdad si es una obra de arte , el escrutino final , lo decide la grandeza del y el de sus seguidores, no solo hace grande y eterna a un autor un premio otorgado por una organizacion, ya sea el Nobel , el premio lo da el consumidor que es capaz de elevar la obra por encima del tiempo y la hace eterna en la conciencia de la humanidad. nadie duda de la grandeza de autores que sin ser premiados conforman el mundo del arte, no podemos hblar de arte sin ellos, desde el primero que grabo en las cuevas sus habilidades de cazador, dejo sus huellas y nos regalo una realidad transformada por la magia del creador..

    ¨El premio te da dinero, te abre las puertas para entrar en editoriales, te da fanáticos...

    ¨Los premios son cariñitos .... nadie se lo cree



    ¨En definitiva, que los premios tienen la importancia que uno mismo quiera darle

    ¨Es cierto. Hay autores que NO merecen un premio y lo disfrutan como amos.


Nicho fenómeno-lógico, de Eduardo Fernández Fernández

NICHO FENÓMENO-LÓGICO

Hay algo más
que los eslóganes que vomitan el edén en las pantallas
y las flores diamantinas
que edulcoran las tiaras sanguinolentas
de tantas monarquías,
magros afeites de hedores seculares
al mejor estilo de boutique,
arte de embalsamar con perfume francés.

Ese algo no neonato
sino infinitesimal,
gotea como chispas saltarinas
desde besos que se tejen
en este derrame de servidores,
ubicuo refugio de lamidos silentes,
ensartados como bruñidas cuentas
en el haz de siete husos horarios
y distienden luenga la cama,
con ese desparpajo primigenio
de seres expertos en imantarse,
sin las patentes de corso
de “sacros reverendos”,
ni sotanas pútridas
ya encartonadas
por la esperma inciensal
de dos milenios.

2 de febrero de 2013

Recomiendo el blog del escritor brasileño Humberto Dib

Pues claro que sí. No lo pensé dos veces. El blog del escritor brasileño Humberto Did tiene más de 3000 seguidores y es, además, muy interactivo, tiene más de 200 comentarios por entrada.
Sin más, les dejo el enlace:

HUMBERTO DIB...  a leer.

Mis manos, del escritor cubano Erasmo Alexei Dumpierre