"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


17 de septiembre de 2026

Michel Deb VS Mariluz Chacón: dos vertientes literarias

 Apartir de este cruce en el blog Arco de reflejos, es fascinante ver cómo confluyen dos visiones narrativas radicalmente opuestas: la de Michel Deb, enfocada en la literatura de género (especialmente la ciencia ficción distópica, la fantasía y el terror), y la de la española Mariluz Chacón Márquez, volcada hacia un realismo coral, costumbrista, descarnado y profundamente satírico. Aqui tienes la comparación directa de ambos autores a través de las obras que mencionas:

1. El género y la propuesta estética. Michel Deb (La montaña de hierro): Se inscribe dentro de la narrativa especulativa y de fantasía/ciencia ficción. Como es común en sus referentes (Asimov o Verne), La montaña de hierro recurre a la creación de universos complejos para explorar conflictos éticos, sociales o de supervivencia. Su estilo es descriptivo, arquitectónico y enfocado en la tensión del entorno. Mariluz Chacón (Las babas de Don Gabriel): Se enmarca en el realismo contemporáneo y el esperpento social. En lugar de imaginar mundos futuros o fantásticos, Chacón disecciona la realidad humana más mundana. Su propuesta es visceral y utiliza alegorías artísticas clásicas —como la lujuria de El Jardín de las Delicias de El Bosco— para retratar la sociedad real. 

2. Estructura narrativa: El viaje individual frente a la polifonía coral. Michel Deb: Suele estructurar sus novelas bajo esquemas clásicos del género, donde hay un fuerte peso en la trama y en el viaje de personajes frente a amenazas externas o dilemas distópicos. La atmósfera de una "montaña de hierro" evoca una estructura monolítica, fría, tecnológica o industrial, donde el individuo choca contra el sistema o el entorno. Mariluz Chacón: Rompe con la estructura lineal al plantear una novela enteramente coral y dialogada. No existe un protagonista único ni un paisaje monumental que los abrigue; el escenario se crea exclusivamente mediante las voces cruzadas de los personajes, sus secretos, sus bajas pasiones y sus interacciones cotidianas. 

3. El uso del lenguaje y el tono. Deb utiliza un lenguaje preciso, propio de la informática (su profesión) y de la ciencia ficción, diseñado para hacer verosímiles sus universos especulativos y sostener el suspenso o el horror ciberpunk/paranormal.Chacón apuesta por la oralidad pura, un tono irónico, mordaz y a ratos grotesco, exponiendo la crudeza y el humor negro que surge de las contradicciones morales de sus personajes. 

El punto de encuentro en Arcos de reflejos. Lo valioso de espacios como este blog es que demuestran la elasticidad de la literatura en español. Mientras Michel Deb expande las fronteras de la imaginación chilena hacia el espacio y los futuros oscuros, Mariluz Chacón encierra al lector en el laberinto de la condición humana y el diálogo terrestre. Ambos, desde trincheras estilísticas opuestas, usan la ficción para criticar el egoísmo y las fallas de las sociedades actuales. 

La confluencia de Michel Deb y Mariluz Chacón Márquez en el espacio literario Arcos de reflejos ofrece un contraste fascinante entre dos vertientes de la literatura contemporánea en español. Mientras el autor chileno explora los límites del ser humano a través de la narrativa especulativa, la ciencia ficción y la distopía, la autora sevillana se vuelca hacia un realismo descarnado, satírico y coral. 

Esta divergencia de géneros marca una pauta de lectura muy distinta: Deb nos invita a mirar hacia un exterior amenazante, tecnológico e imaginado, mientras que Chacón nos encierra en el laberinto cotidiano de nuestras propias bajezas morales. 

En el aspecto estructural, la distancia entre ambos se hace aún más evidente al contrastar sus técnicas narrativas. La obra de Michel Deb, como ocurre en La montaña de hierro, tiende a construirse sobre una sólida arquitectura de intriga y acción, donde los personajes enfrentan dilemas éticos y de supervivencia frente a entornos monumentales o colapsos sistémicos. Por el contrario, en Las babas de Don Gabriel, Mariluz Chacón prescinde por completo de los esquemas lineales tradicionales para apostar por una novela enteramente dialogada y polifónica. En su obra no hay un gran paisaje que condicione la acción, sino que el escenario y la trama misma se van tejiendo en el aire a través del cruce de voces, chismes, secretos y confesiones de su elenco de personajes. El tono y el uso del lenguaje también reflejan identidades estéticas opuestas. Deb utiliza una prosa precisa, descriptiva y cargada de atmósfera, ideal para sostener la verosimilitud de sus mundos ciberpunk, paranormales o de ciencia ficción. Su estilo busca generar tensión y sumergir al lector en la extrañeza de lo posible. Chacón, en cambio, se nutre de la oralidad pura, el esperpento y el humor negro. Su lenguaje es visceral, mordaz y deliberadamente exagerado, empleando la ironía como un bisturí para diseccionar la hipocresía social. A pesar de estas profundas diferencias de forma y fondo, el punto de encuentro en comunidades como Arcos de reflejos demuestra que ambos autores comparten un núcleo común: la crítica social. Ya sea mediante las metáforas distópicas de un Chile futurista y oscuro creado por Deb, o a través de la sátira humana inspirada en el caos pictórico de El Bosco que propone Chacón, ambos escritores se valen de la ficción para interrogar el egoísmo, las contradicciones morales y las grietas de la sociedad actual. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Criticar no es morder; es señalar con noble intento el lunar que desvanece la obra de la vida", José Martí.