"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


1 de octubre de 2026

Otros escritores talentosos

 La literatura salvadoreña contemporánea, la construcción de las protagonistas femeninas sirve como un espejo crítico para desmontar los discursos oficiales de la posguerra. Al introducir a Horacio Castellanos Moya en esta comparativa, se observa un cambio radical en la perspectiva de clase y tono respecto a las propuestas de Claudia Hernández y Jacinta Escudos. 

En las obras de Claudia Hernández, como Roza, tumba, quema, las protagonistas son mujeres anónimas —muchas veces excombatientes o madres de la periferia— que cargan en sus cuerpos el trauma biológico y psicológico del conflicto armado. Hernández retrata a una mujer subalterna que sobrevive en un entorno hostil y deshumanizado, donde la violencia se ha normalizado por completo en la cotidianidad. 

Por el contrario, Jacinta Escudos rechaza la figura de la mujer víctima o de la heroína revolucionaria tradicional. En novelas como A-B-Sudario, su protagonista Cayetana es una escritora intelectual, contradictoria y atormentada que se aísla para explorar su propia psique, sus demonios internos y su pasión erótica. La mujer en Escudos no representa una causa social colectiva, sino una profunda y compleja subjetividad existencial posmoderna. 

A su vez, Horacio Castellanos Moya adopta una postura completamente satírica y cínica en La diabla en el espejo. Su protagonista, Laura Rivera, es una mujer de la alta burguesía salvadoreña que narra toda la novela a través de un monólogo frenético e hilarante. A diferencia de las mujeres de Hernández (marcadas por la supervivencia) o las de Escudos (centradas en el existencialismo), la protagonista de Castellanos Moya es profundamente clasista, racista y frívola; mediante su chisme e hipocresía, el autor desnuda la corrupción moral y los nexos criminales de las élites tras los acuerdos de paz. 

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"Criticar no es morder; es señalar con noble intento el lunar que desvanece la obra de la vida", José Martí.