"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca", Jorge Luis Borges


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7 de octubre de 2013

Voces de la sombra


Voces de la sombra ¨recomendable¨

Disponible en formato de papel o paperback

Sinopsis:
A groso modo, la presente compilación abarca cuatro novelas policíacas cuyos temas centrales son la tenencia ilegal de dólares, un demente asesino en series, una intrincada escuela rural donde los alumnos son expuestos a peligros insospechados por sus padres, y un caso de corrupción en un hotel dolarizado donde muchos huéspedes fueron víctimas de un robo. Cada historia se enmarca en la época de mayor grisura de la nación cubana, bautizada con el nombre de período especial.

Giros del deseo: cuentos negros



Disponible en formato de papel o  paperback

Sinopsis:
Las historias de estos cuentos poseen una desbordada imaginación de personajes marginados en pos de tesoros, dinero, objetos misteriosos, lujurias, ilusiones, etc, con tal de salir de un mundo inhóspito plagado de escasez y peligros a veces en una Habana fantasiosa o irreal que se asemeja a ciudades latinoamericanas, a veces con un lenguaje informal.

Pedro Merino

9 de julio de 2013

Masculinidades parodiadas, de Eduardo Nabal Aragón

MASCULINIDADES PARODIADAS

Tilda Swinton, inmensa en el Moscú de Putin, de Eduardo Nabal Aragón

Tilda Swinton, inmensa en el Moscú de Putin

Esgrimiendo una bandera del arco iris en el centro de Moscú, Swinton vuelve a sorprender, sin grandes discursos, como una actriz versátil, polifacética   y como activista incansable por los derechos LGTB.

3 de julio de 2013

Las brujas de Winterson, de Eduardo Nabal Aragón

LAS BRUJAS DE WINTERSON


La novelista inglesa Jeannette Winterson vuelve al terreno de la ficción y la fantasía tras su conmovedora y sincera autobiografía. En este caso nos cuenta la historia de Alice, una mujer singular y dotada de un extraño poder  y acusada de brujería en Lancashire durante el reinado de Jacobo I. Como siempre en Winterson está presente una mirada femenina, feminista  y lésbica sobre sus criaturas, sean del pasado lejano o del futuro incierto.
 Después de "¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?" dónde esta autora - ya clásica dentro de la literatura feminista, lésbica y queer- nos cuenta su difícil infancia y juventud en una familia desestructurada, beata  y una Inglaterra empobrecida, Winterson se adentra con "La mujer purpura" en un misterioso y vergonzante suceso histórico que le sirve para desplegar ese lenguaje cautivador y poético que la caracteriza como narradora original y de primer orden, amada por los lectores y respetada por la crítica. Winterson nos cuenta una historia de mujeres y secretos, sobre todo la historia de Alice - una mujer sabia incriminada en un proceso de brujería- pero también una historia sobre la miseria y la intolerancia de las instituciones eclesiásticas y judiciales de la época. Del ciberfeminismo a la novela histórica (“La pasión”) Winterson se mueve también con soltura en el terreno de la novela gótica sin perder un ápice de esa construcción transgresora, mordaz e intimista que caracteriza a sus mejores novelas.

28 de junio de 2013

De lo que no se habla, de Eduardo Nabal Aragón

DE LO QUE NO SE HABLA

ARMARIO Y CENSURA EN LAS ADAPTACIONES CINEMATOGRÁFICAS DE LAS OBRAS DE TENNESSE WILLIAMS.



¿Es que para mí no hay más que silencio? ¿Estoy condenada a callar toda la vida?

      CORNELIA en “Something unspoken” de Tennessee Williams

Bossie, La balada de un lector sin inspiración, de Eduardo Nabal Aragón

BOSSIE
LA BALADA DE UN LECTOR SIN INSPIRACIÓN


(Entre los muchos documentos de Oscar Wilde, cartas, manuscritos, obras inconclusas, cuentos sin título, poemas sin fecha, arhivados en la Biblioteca Nacional  de Londres,   apareció recientemente un extraño  texto  con la firma de  su amante Lord Alfred Douglas, apodado por Wilde cariñosamente “Bossie”. Un texto  que reproduzco casi en su integridad  ya que algunos párrafos me han parecido comprometidos, sobre todo  sin conocer la verdadera identidad el autor. Este escrito, al ser encontrado,  fue considerado obra de un desaprensivo  que nadie se explicaba cómo pudo acceder al celosamente custodiado conjunto de documentos del gigante de la literatura irlandesa y   fue automáticamente expurgado del  archivo. Se tiró en una papelera situada fuera de lugar, cerca de los bancos donde yo solía pasarme ratos  leyendo,   en la misma papelera  dotada de un pequeño cenicero en el que solía apagar mis cigarrillos. Lo saqué de allí y yo también dude de su autenticidad pero me sorprendió tanto el particular punto de vista como el conocimiento  que el supuesto “gamberro” tenía de algunos aspectos de la figura del Wilde. Debido a, para mí,  su innegable  interés para algunos lectores y lectoras  he decidido ponerlo aquí.)

Las razones de Flavi, de Eduardo Nabal Aragón

LAS RAZONES DE FLAVI


“Quienes padecen anorexia- pérdida de apetito, ayuno- son sobre todo adolescentes. Las víctimas de la agorafobia- temor a lugares abiertos o públicos- suelen ser mujeres, con mayor frecuencia amas de casa de mediana edad, al igual que las víctimas de la incapacitante artritis reumatoide.
Dichas enfermedades son causadas por la socialización patriarcal de diversos modos. Obviamente, por supuesto, es probable que cualquier chica, pero sobre todo las vivaces e imaginativas, experimente su educación en la docilidad, sometimiento y abnegación como algo en cierto sentido enfermizo. Ser entrenada en la renuncia es casi por necesidad ser entrenada para una mala salud, ya que el primer y más fuerte impulso del ser humano es su propia supervivencia, placer, afirmación”

(Sandra Gilbert y Susan Gubar “La loca en el desván. La escritora y la imaginación literaria del siglo XIX. Ed. Cátedra. Feminismos”)

El sirviente, de Eduardo Nabal Aragón

El Sirviente (The servant, Joseph Losey, 1963)

Decadencia y caída

Eduardo Nabal Aragón



Joseph Losey, realizador  estadounidense exiliado en Gran Bretaña, como consecuencia de “la caza de brujas”, sigue siendo uno de los directores más misteriosos -pese a su enorme popularidad- del apodado “cine moderno” que tuvo su origen en la posguerra y el neorrealismo y se consolidó con la aparición de los nuevos cines (“free cinema”, “nouvelle vague”,  “nuevo cine alemán”). Su gran reconocimiento se produjo con el éxito de El sirviente, un filme británico hasta la médula pero  enfocado con la mirada acerada del extranjero que, huyendo de un modelo social donde había sido señalado por sus simpatías izquierdistas, y con una carrera, todavía tímida pero apreciable, indaga en las entrañas de otro modelo social en un momento igualmente crispado: la Gran Bretaña de principios de la década de los sesenta. Es el momento de “Los jóvenes airados” que contestan desde los escenarios y la gran pantalla a una sociedad anclada en valores caducos y donde los jóvenes por primera vez comienzan a rebelarse contra modelos, culturales en general y cinematográficos en particular,  que ya no responden a sus expectativas.
Losey incorpora en su cine  algunos elementos del free cinema en títulos como  El criminal o Eva pero empieza a incorporar otros que  predominarán en el cine inglés a partir de ese momento como  la elegancia plástica, la belleza formal y el gusto por el contraste entre las clases altas, medias y bajas con sus historias de arribismo, decadencia, sexo, dolor y corrupción.

El celuloide fuera del armario, de Eduardo Nabal Aragón

El celuloide fuera del armario

27 de junio de 2013

¿Qué ves cuando cierras los ojos?, de Eduardo Nabal Aragón

¿QUÉ VES CUANDO CIERRAS LOS OJOS?

¿Por qué hablar de ciencia ficción y teoría queer? Porque la realidad cotidiana  de la llamada “crisis” y de la llamada “teoría queer” nos invita a la acción pero también nos invita  a la reflexión sobre el futuro de la cultura, de nuestras sociedades  y la industria del cine.

Sylvia, again, de Eduardo Nabal Aragón

SYLVIA, again


“Los poetas y los narradores descubrieron el inconsciente antes que yo”
Sigmund Freud


He vuelto a leer a Sylvia Plath. Mis recientes experiencias con la neurología y la psiquiatría han hecho regresar a mis manos aquellos libros como “La campana de cristal” o “Ariel”, novela y  poesía respectivamente, que marcaron mi adolescencia. Pero ahora estoy convencido de que la mejor Sylvia Plath se encuentra en sus fragmentos. En los estremecedores cuentos cortos recogidos en el volumen “Johnny Panic y la Biblia de los sueños” y en sus melancólicos diarios, apuntes y cartas. Películas como “Sylvia” han intentado convertir a la escritora anglosajona en una heroína de  Hollywood.  No lo fue. Sylvia es un ser atormentado, una mujer de su tiempo (EEUU, años cincuenta), una estudiante autoexigente, una persona masoquista en su afán de superación… Se casó con un poeta de renombre, Ted Hugues. Los varones poetas eran considerados verdaderos artistas en la norteamérica patriarcal en la que vivieron. Las poetisas eran despistadas buscadoras de tesoros. El reconocimiento de Plath fue parcial y tardío. Un libro de poemas (sin traducción al castellano) “Colosus”, una novela firmada con seudónimo (“The Bell Jar”) y un motón de relatos, cartas, diarios, poemas (“Ariel”) que vieron la luz después de su suicidio en 1963.

17 de junio de 2013

Del atavismo al lesbianismo..., de Eduardo Nabal Aragón

DEL ATAVISMO AL LESBIANISMO: SUBTEXTOS DE LA DIFERENCIA SEXUAL FEMENINA EN “LA MUJER PANTERA” de
Jacques Tourneur.



      La mujer pantera (1941) ha sido un texto privilegiado en la relectura camp de los clásicos del cine de Hollywood. Homenajeada en la novela de Manuel Puig “El beso de la mujer araña”- como objeto de ensoñación- y objeto de apropiación tanto por críticas feministas como por estudiosos de la iconografía gay y campy del cine clásico es una de esas películas como “Rebeca” de Hitchcock,” Laura” de Otto Preminger, ”Gilda” de Charles Vidor o “La extraña pasajera” de Irving Rapper que forman parte del background cinéfilo de los gays al rescate de películas “curiosas”, clásicos bizarre y títulos de culto. Sin embargo uno de los subtextos que recorre más poderosamente el filme y que menos atención ha merecido ha sido el que hace referencia a una monstruosidad / alteridad  femenina conectada con el lesbianismo y las sexualidades fuera de la norma. 

6 de junio de 2013

Los mundos de Jean Cocteau: un cine en el espejo, De Eduardo Nabal Aragón

LOS MUNDOS DE JEAN COCTEAU: UN CINE EN EL ESPEJO

Introducción

La aproximación a la obra de Jean Cocteau, reconocido como uno de los más personales y polifacéticos artistas de la primera mitad del  siglo XX en Francia, sigue presentando numerosos problemas. Este novelista, dramaturgo, cineasta, pintor, ensayista,  escultor y sobre todo poeta en el más amplio sentido del término, sigue ocupando un lugar inclasificable en la cultura europea de los últimos tiempos. Su personalidad contradictoria, el carácter multidisciplinar de su trabajo, su ambigua posición ideológica, su disidencia sexual,  su posición de dandy de la cultura  y la gran densidad de referencias e interconexiones entre su trabajo y el de otros artistas de su tiempo no han facilitado la labor crítica. Cocteau no es un maldito en toda regla como su amigo Jean  Genet, pero sí un artista al margen de cualquier convencionalismo. Si en cuanto a su vida no podemos hablar de él cómo un “outsider” (criminal, ladrón o hereje) al modo  del autor de “Santa Maria de las Flores” o “Querelle”, su obra es igualmente iconoclasta. No está de más recordar que ambos dirigieron “tête à tête” “Un chant d’ amour”, un filme único en la historia del cine francés y durante mucho tiempo invisible fuera de los circuitos especializados, de culto o de pornografía gay. Cocteau forma parte, como de otra manera Gide y  a diferencia de Genet, de la cultura oficial francesa y fue parte activa de diversos grupos intelectuales y círculos artísticos destacados. Su obra, sin embargo, no ha tenido nunca un gran eco entre el gran publico, tal vez por el exceso de referencias culturales, por su personalísimo, afectado y en ocasiones hermético universo temático y estilístico y por el carácter “artístico” y “literario” de sus filmes, que muchas veces son una prolongación fílmica de su trabajo como novelista, dramaturgo y pintor.
La introducción de los estudios culturales y de género en la teoría fílmica vuelve a ser una ocasión privilegiada para una nueva aproximación a Cocteau en general y a su relación con el cine en particular (como guionista, director, actor, teórico o argumentista) donde no se obvien aquellos aspectos que de un modo u otro lo han colocado en una sala aparte  del parnaso de las letras y las artes en lengua francesa.

20 de mayo de 2013

Muerte en Venecia..., de Eduardo Nabal Aragón


MUERTE EN VENECIA: MIRADA Y MASCARADA.



El uso del zoom por parte de Luchino Visconti ha traído siempre de cabeza a críticos y admiradores del maestro italiano. Normalmente se argumenta que el director usaba ese medio en la última etapa de su carrera por cuestiones de comodidad en el desplazamiento, víctima de los achaques de la edad y la mala salud. Como si de un Von Aschenbach cualquiera se tratase, Visconti se convierte en un director juvenil recurriendo a uno de los más vilipendiados recursos fílmicos de los nuevos cines. Pero el buen uso que el maestro hizo de este brusco movimiento del objetivo de la cámara (hacia delante y hacia atrás) nos hace pensar que las razones de su empleo no eran, al menos no solamente, cuestión de la edad o la disfuncionalidad. 

Jean Genet, ¿el enemigo declarado?, de Eduardo Nabal Aragón



JEAN GENET ¿EL ENEMIGO DECLARADO?

La editorial “Errata Naturae” en su impagable (en todos los sentidos de la palabra) colección “La muchacha de dos cabezas” ha publicado una voluminosa colección de artículos, entrevistas y ensayos de un “escritor maldito” donde los haya: Jean Genet. Sorprende la vigencia de los temas que aborda en El enemigo declarado,  aunque hoy pueda parecernos algo trasnochado ligar la homosexualidad a  las cuestiones de marginación social que vivió el escritor francés en su infancia y juventud. Plena vigencia tiene, no obstante, su lucha del  lado del pueblo palestino, su compromiso con los Panteras Negras durante los años setenta  y  con el antifascismo  -aunque se deja en el tintero la homofobia de la izquierda tradicional- y el libro toca tal vez demasiados aspectos sin profundizar lo suficiente casi ninguno. Entre sus interlocutores los también escritores Hubert Fitchte (Hotel Garni) y Nigel Williams, la prensa del momento  y los artículos de novelistas  Tahar Ben Jelloun, oriundo de Marruecos,  lugar donde se encuentra la tumba del autor de Las criadas y  Pompas fúnebres. Rescatado de la cárcel por personalidades de la cultura como Cocteau y Sartre, Genet, como de otra manera Foucault y otras voces de la disidencia sociopolítica, se  muestra algo sentencioso, cínico y cortante en sus respuestas, lo que pone de relieve su “sangre francesa” y su gusto por lo iconoclasta.
 Los “crímenes” de Genet pueden parecernos hoy chiquilladas al lado de los desfalcos de los políticos europeos de entonces y de hoy, pero su exaltación del “mal”, su gráfica descripción de lo erótico y lo sangriento, su negativa al encasillamiento, su individualismo   y su tenaz rechazo de las  normas sociales le valieron una fama que ha oscurecido y, en ocasiones, exagerado su innegable talento como escritor. Escritor  también de teatro y realizador de cine (Un chant d’ amour – realizada mano a mano con Cocteau- atrevido,  sensual  y,  durante mucho tiempo, clandestino  cortometraje  ambientado en una  prisión militar ) algunas de sus novelas han sido llevadas al cine como El balcón de Joseph Strick o, sobre todo,  Querelle (de la mano de R. W. Fassbinder y a mayor gloria de la belleza de Brad Davis y el glamour de Jeanne Moreau) y otras son considerados clásicos de la literatura universal como Santa María de las Flores o El Milagro de la Rosa  donde mezcla lo autobiográfico con lo poético y lo “bizarro”,  y nos muestra que la figura del travestí, el  “cruising”, la “herejía”  o el “amor intergeneracional”  no son figuras exclusivas de ningún tiempo, de ninguna cultura  ni de ningún lugar.

17 de mayo de 2013

99 amaneceres, de Ani Palacios Mc Bride



Llega «99 Amaneceres», una novela que nos reconecta a nuestra esencia

«El amor lo es todo y tú eres amor incondicional y eterno», es el mensaje principal de 99 Amaneceres, una historia que nos alienta a conectarnos con nuestras esencias y a vivir la gratitud como un prólogo en lugar de un epílogo.

Aranís Mejía y la misteriosa Cindy la Soul Blender se encuentran por primera vez el 11 de septiembre del 2001, en el preciso momento en que el primer avión se estrella contra una de las Torres Gemelas. Meses después, en el apocalíptico mundo post 911 de la ciudad de Nueva York, Aranís recuerda a Cindy y la busca. La conectora de espíritus la toma bajo su tutela y la selecciona para pertenecer al Círculo de los 99 Amaneceres. Lo que sigue es una historia de renacimiento espiritual, romántica y profunda, que explora la esencia de lo humano y su guía divina: el alma.

En esta novela Ani Palacios Mc Bride invoca nuevamente un mundo mejor a través de personajes reales y plagados con fallas a los cuales les suceden experiencias increíbles.

13 de mayo de 2013

El lugar sin límites, de Eduardo Nabal Aragón


EL LUGAR SIN LÍMITES:

(DESCENSO A LOS INFIERNOS DEL MACHISMO DE LA MANO DE UN CHILENO INCONFORMISTA)


“La patria del escritor no es realmente sino un lenguaje. Ni siquiera un lenguaje, más bien una sección, la fracción de ese lenguaje con el que uno se identifica”
José Donoso.


“El infierno son  los otros”
                  Jean-Paul Sartre.




El lugar sin límites ocupa un lugar privilegiado y a la vez controvertido dentro de la narrativa de uno de los escritores chilenos más importantes del siglo XX, José Donoso. Escrita en 1966, la novela no sólo supuso la consagración de Donoso como novelista tras su sugerente y controvertido debut con Coronación en 1956, sino el cruce por parte del escritor de las fronteras literarias de su país para darse a conocer como una de las grandes promesas de las letras latinoamericanas de su generación.
El infierno es el referente metafórico más obvio de una novela en la que se dan la mano el realismo descarnado con una poética irreal de resonancias expresionistas y claras referencias al teatro. Un contexto socio histórico preciso se entrecruza con una dimensión mítica y alegórica donde no sólo se repiten las alusiones al averno sino también una serie de personajes que se acercan al tipo, a la máscara, a la marioneta sin dejar de tener interesantes matices y complejas contradicciones existenciales y sin dejar de ser identificables en la sociedad chilena del momento. El cacique venido a menos, el “macho” bruto, y el gay travestido son los tres vértices de un intenso triángulo, de un retrato social que es también el eco fatalista de una reflexión universal sobre la condición humana. Separándose definitivamente de cualquier adhesión al realismo mágico, dando la vuelta a los códigos de la narrativa  del  momento, Donoso nos da su novela más accesible, sin abandonar su obsesivo y hermético universo de seres a la deriva en un microcosmos infernal.
La novela rehúye tanto los códigos del realismo tradicional como los del realismo mágico tan en boga en esos años en la literatura latinoamericano a través de la figura de escritores como García Márquez o Julio Cortázar y se coloca en el terreno de lo que el cineasta Luis Buñuel llamará “nueva irracionalidad prodigiosa”. Como dice el propio Donoso, su rechazo del realismo no se realiza a través de lo fantástico o lo maravilloso sino a través de un artificio de origen teatral que rompe la tradición realista sin refugiarse en un mundo ajeno a aquel en que viven los personajes. Así podemos hablar de una suerte de expresionismo de resonancias escénicas, con un gusto por la mascarada, el esperpento y la distorsión, que son otra forma de aproximación a lo real en nuevas y más complejas dimensiones, críticas y poéticas. En su primera novela Donoso rompe ya con los códigos habituales del “realismo mágico” sustituyendo una amable y fabuladora trasgresión por un alucinado aire de pesadilla en un entorno naturalista. En El lugar sin límites el tono es más comedido, los personajes más identificables y la pesadilla surge de la propia historia  y el entorno social degradado, aunque no abandona  por ello unas resonancias simbólicas y una carga metafórica todavía más universales.
La historia está presidida por la idea de la fatalidad, los personajes aparecen atrapados en un destino ya trazado , un hilo vital o, mejor dicho, mortal que no pueden desenredar, un sendero claustrofóbico del que no pueden escapar. Como la casa-burdel, centro del relato, principal escenario, que comienza a hundirse, a “sumirse” en palabras del propio Donoso, asistimos a un progresivo derrumbe vital, a un círculo infernal que se estrecha hacia el desastre, el horror y la tragedia. Desde el comienzo el autor muestra sus cartas, “se masca la tragedia”. Ya en los primeros párrafos del primer capítulo a través de las reflexiones confusas, vaporosas y atormentadas de La Manuela se nos pone en la pista de un peligro inminente. Pancho Vega, el macho, el hijo ilegítimo y rebelde del cacique, el hombre brutal y temido, sigue en el pueblo y ya con anterioridad ha invadido con violencia el burdel y humillado a sus ocupantes, en particular a la propia Manuela.